Es una chica la que se halla de espaldas a nuestra vista. Encontramos una mano con uñas afiladas y negras que está tapando la boca de esa chica que está de espaldas. Si nos fijamos, al fondo de la habitación en la que se encuentra esta chica hay un ser que trata de entrar por una ventana con barrotes, como si estuviese encerrado ahí. Este ser que observamos al fondo tras esos barrotes da un aspecto terrorífico, poco alentador, perturbador… podemos apreciar sus ojos amarillos chillón, su sonrisa estremecedora y sus manos de tonalidad roja agarrando esos metales que le separan de la chica. ¿Es ese ser real o no?
La locura se puede presentar de muchas formas. Los humanos estamos plagados de enfermedades, no únicamente las físicas, también se hallan otro tipo de enfermedades de mucha importancia… y estas de las que me dispongo a hablar son las mentales. Hay miles de tipos de enfermedades dentro de esta categoría. Esta vez me centraré en la esquizofrenia, concretamente la paranoide. La característica principal de este tipo de esquizofrenia consiste en la presencia de claras ideas delirantes y alucinaciones auditivas sin claras alteraciones en la afectividad, en el lenguaje y, sin mostrar un comportamiento catatónico asociado. Fundamentalmente, las ideas delirantes son de persecución, de perjuicio o ambas, pero también puede presentarse ideas delirantes con otra temática, aunque suelen estar organizadas alrededor de un tema coherente. También es habitual que las alucinaciones estén relacionadas con el contenido de la temática delirante. Los síntomas asociados incluyen ansiedad, ira, retraimiento y tendencia a discutir. El inicio tiende a ser más tardío que en otros tipos de esquizofrenia y las características distintivas pueden ser más estables en el tiempo.
Los monstruos de nuestra cabeza son eso, monstruos que están dentro de nuestra cabeza. No obstante… estos pueden ser más reales de lo que uno puede imaginarse.
