Esta vez la que nos deja de piedra en esta nueva obra que expongo en mi blog es la famosa Medusa. Hablamos de una de las grandes protagonistas de la mitología griega. Esta mujer con pelo de serpiente era capaz de petrificar a todo aquel que le mirase por poco que fuera a los ojos, pero… ¿desde su nacimiento esto era así? A continuación, os dejare una breve versión de la historia de la protagonista de este dibujo, espero que os guste y os despierte tanto interés como el que me despertó a mí con solo oír lo que era capaz de hacer con una sola mirada…
Medusa era una Gorgona y tenía una característica que la diferenciaba, ya que era mortal y la más bella de sus hermanas. Su belleza deslumbró a Poseidón, el cual la sedujo- violó- en el templo de Atenea. La ira de Atenea fue tan grande, que castigó a Medusa, convirtiéndola en un monstruo, con manos metálicas, colmillos afilados, serpientes en lugar de cabello, unos ojos que emitían una luz que quien los miraba directamente quedaba petrificado. Medusa fue desterrada. De aquella relación surgió un embarazo, por lo que Atenea ordenó a Perseo que la matara. Perseo le cortó la cabeza en un solo acto. La cabeza de Medusa fue utilizada por Atenea como escudo en sus batallas y su sangre fue guardada, ya que la de su vena izquierda era un veneno mortal, y la del lado derecho, tenía características sanadoras y resucitaba a los muertos.
Medusa es considerada como una femme fatal, es decir, una mujer fatal. Una mujer muy atractiva capaz de petrificar el corazón de cualquier hombre que se atreva a contemplarle las pupilas. Era una mujer que desde un principio solo era una bella mortal y finalmente acabó siendo una diosa letal.
