MEDUSA

Esta vez la que nos deja de piedra en esta nueva obra que expongo en mi blog es la famosa Medusa. Hablamos de una de las grandes protagonistas de la mitología griega. Esta mujer con pelo de serpiente era capaz de petrificar a todo aquel que le mirase por poco que fuera a los ojos, pero… ¿desde su nacimiento esto era así? A continuación, os dejare una breve versión de la historia de la protagonista de este dibujo, espero que os guste y os despierte tanto interés como el que me despertó a mí con solo oír lo que era capaz de hacer con una sola mirada…

Medusa era una Gorgona y tenía una característica que la diferenciaba, ya que era mortal y la más bella de sus hermanas. Su belleza deslumbró a Poseidón, el cual la sedujo- violó- en el templo de Atenea. La ira de Atenea fue tan grande, que castigó a Medusa, convirtiéndola en un monstruo, con manos metálicas, colmillos afilados, serpientes en lugar de cabello, unos ojos que emitían una luz que quien los miraba directamente quedaba petrificado. Medusa fue desterrada. De aquella relación surgió un embarazo, por lo que Atenea ordenó a Perseo que la matara. Perseo le cortó la cabeza en un solo acto. La cabeza de Medusa fue utilizada por Atenea como escudo en sus batallas y su sangre fue guardada, ya que la de su vena izquierda era un veneno mortal, y la del lado derecho, tenía características sanadoras y resucitaba a los muertos.

Medusa es considerada como una femme fatal, es decir, una mujer fatal. Una mujer muy atractiva capaz de petrificar el corazón de cualquier hombre que se atreva a contemplarle las pupilas. Era una mujer que desde un principio solo era una bella mortal y finalmente acabó siendo una diosa letal.

¿REAL O NO?

Es una chica la que se halla de espaldas a nuestra vista. Encontramos una mano con uñas afiladas y negras que está tapando la boca de esa chica que está de espaldas. Si nos fijamos, al fondo de la habitación en la que se encuentra esta chica hay un ser que trata de entrar por una ventana con barrotes, como si estuviese encerrado ahí. Este ser que observamos al fondo tras esos barrotes da un aspecto terrorífico, poco alentador, perturbador… podemos apreciar sus ojos amarillos chillón, su sonrisa estremecedora y sus manos de tonalidad roja agarrando esos metales que le separan de la chica. ¿Es ese ser real o no?

La locura se puede presentar de muchas formas. Los humanos estamos plagados de enfermedades, no únicamente las físicas, también se hallan otro tipo de enfermedades de mucha importancia… y estas de las que me dispongo a hablar son las mentales. Hay miles de tipos de enfermedades dentro de esta categoría. Esta vez me centraré en la esquizofrenia, concretamente la paranoide. La característica principal de este tipo de esquizofrenia consiste en la presencia de claras ideas delirantes y alucinaciones auditivas sin claras alteraciones en la afectividad, en el lenguaje y, sin mostrar un comportamiento catatónico asociado. Fundamentalmente, las ideas delirantes son de persecución, de perjuicio o ambas, pero también puede presentarse ideas delirantes con otra temática, aunque suelen estar organizadas alrededor de un tema coherente. También es habitual que las alucinaciones estén relacionadas con el contenido de la temática delirante. Los síntomas asociados incluyen ansiedad, ira, retraimiento y tendencia a discutir. El inicio tiende a ser más tardío que en otros tipos de esquizofrenia y las características distintivas pueden ser más estables en el tiempo.

Los monstruos de nuestra cabeza son eso, monstruos que están dentro de nuestra cabeza. No obstante… estos pueden ser más reales de lo que uno puede imaginarse.

EXTREMOS

Esta pintura muestra dos caras en una: la bondad y la maldad. A la izquierda podemos ver la mitad de la cara de un ángel mientras que, a la derecha, podemos observar la mitad de la cara de un demonio. Como en todos los dibujos que ya he expuesto en este blog, siempre se trata de rostros de mujeres. A la mitad angelical comprobamos que rodea su cuello un halo y a la otra mitad demoníaca le sale un cuerno de la cabeza.

Los seres humanos estamos compuestos por muchas caras, no únicamente la que el resto es capaz de ver. Existen tanto buenas personas como malas personas, sin embargo, no quiere decir que esas buenas o malas personas únicamente estén compuestas por bondad o maldad, respectivamente. Nos gusta mucho generalizar y, por lo tanto, categorizar. Cuando alguien comete un acto que no nos hace bien o que no hace bien al resto nos lanzamos a categorizarla de mala persona, pero… no tiene por qué serlo realmente. A la mayor parte de la humanidad nos enseñan a diferenciar que es lo bueno y que es lo malo, aun así, debo admitir que considero que muchas veces estos dos extremos son relativos. Si no nos enseñasen desde un principio a diferenciarlos… ¿Seríamos capaces de hacerlo por nosotros mismos? Sinceramente no tengo ni la menor idea, aunque admitiré que me atrevería a decir que sí que seriamos capaces de diferenciar mayoritariamente lo bueno de lo malo. Algunas personas tienen la capacidad de ser empáticas desde que nacen, por eso mismo es por lo que me decanto en que sí podría llegar a diferenciarse estos dos extremos.

La vida es ya de por si dura como para que otros nos la hagan más aun o, incluso, nosotros a los demás. Hay que saber hallar un equilibrio entre el bien y el mal, tanto propio como ajeno.

NUESTRO AQUELARRE

En este dibujo inacabado nos encontramos con seis mujeres. Estas seis mujeres tienen un aspecto realmente radiante, son mujeres preciosas que muestran tener una gran seguridad y confianza pese a la situación en la que se les puede ver. Estas mujeres transmiten sensualidad con sus expresiones. A la que más destacaremos de estas seis será a la primera, la que está en lo alto del grupo, la cual parece tener una expresión de goce en su cara. Sin embargo, esta mujer a su misma vez se encuentra llorando… Quizá sea debido a que la vemos atada a un tronco con sus hermanas y en breves se hallarán ardiendo sobre las mismas brasas de mis pinceladas. En esta obra podemos observar aquellos escenarios tan famosos de aquellos cuentos y relatos sobre la quema de brujas.

Las brujas son unas criaturas extraordinarias. La gran mayoría de las personas que escuchan este término lo llevan a una imagen en la cual se halla una mujer de aspecto arrugado, lleno de verrugas, con ropa polvorienta y negra, un sombrero y acompañada de su escoba de madera, su gato y sus pócimas.  También se piensa que las brujas son seres que viven escondidas en lugares remotos. Actualmente la presencia de estas criaturas rebosa en nuestra sociedad más que nunca. Estas viven entre nosotras/os y para nada con el aspecto anteriormente mencionado… cuando hablo de brujas aludo a mujeres feministas y fuertes. Es una pena que se continúe con la caza de brujas… y con esto aludo a aquellas personas que tratan de acabar con estas mujeres fuertes y feministas. Esa gente que realiza ese tipo de cacería son las personas que tratan de acabar con lo extraordinario de la sociedad.

Lo último que añadiré es que las brujas han decidido creer en sus intuiciones y forjar ellas mismas su propio futuro. Son lo suficientemente valientes para dar la cara, con la esperanza de que esto ayudará a otras/os. Se trata de mujeres que saben quiénes son: son sus propias reinas.

CICATRICES

Lo que se presenta en esta obra es a una mujer con pelo morado, una piel totalmente blanca y sin ningún tipo de color más que el sombreado del lápiz en su tez, un collar en el que podemos apreciar una “C” y sobre su cara se hallan varias cicatrices. Estas cicatrices mencionadas le dan aspecto de piel de porcelana, una piel delicada y fácil de quebrar, pero… ¿únicamente aludo a una piel delicada?

La vida está llena de obstáculos difíciles de superar. Es una putada eso de que los seres humanos tropiezan con la misma piedra y no solamente una… sino que varias veces. Las caídas, las equivocaciones y los errores son los que mayor eficacia tienen a la hora de enseñar a una persona. Una vez alguien se equivoca trata de levantarse y no volver a hacerlo, al menos una persona con sentido común, aprendiendo de ese error ya cometido, pero… ¿Siempre sucede así? Claramente esto no se da siempre así. No todas las veces que alguien erra es capaz de aprender a la primera el cómo no volver a hacerlo. A continuación, me dispongo a introducir un término que considero bastante crucial para este tema: CICATRICES. Las caídas, equivocaciones y los errores dan lugar a las cicatrices, sean visibles o no. Cuando erramos y esa equivocación nos provoca un daño, tanto físico como emocional, se forman las cicatrices. Gracias a estas recordamos eso en lo que fallamos, eso que no queremos volver a hacer mal. Las cicatrices son fundamentales y sobre todo las que provienen de los peores errores. Cuanto mayor dolor causa la herida provocada por el fallo que se comete mayor visibilidad y voz le otorga a esa cicatriz.

Las cicatrices son nuestros recordatorios y gracias a ellas tropezamos menos de lo que realmente lo haríamos.

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