MIEDO A

Ante el mundo se presenta una mujer de piel pálida y rosada, pelo rubio y un físico adecuado a lo que la sociedad está acostumbrada a aceptar. Una mujer sin pupilas, con sombras en los ojos que le aportan una mayor intensidad en la mirada. Aparece con los brazos cruzados, tapándose, como si tuviese miedo o vergüenza a exponer demasiado de sí. Es una mujer con un físico como ya se ha mencionado, aceptado de buena manera en la sociedad, aun así, esta tiene miedo de exponerse, y tiene miedo de exponerse debido a las inseguridades que corren por su ser.

Las personas son inseguras, siempre hay algo en su ser que les aporta algún tipo de inseguridad. Es algo muy difícil de solucionar, algo que requiere mucho tiempo y sobre todo mucha fuerza, paciencia y ayuda. La ayuda de la que hablo puede conseguirse de fuera, desde los amigos, la familia, profesionales como psicólogos… Sin embargo, la ayuda que más se requerirá para poder reducir esta horrible sensación llamada inseguridad será la de uno mismo. No hay nadie que vaya a poder ayudar mejor que uno a sí mismo, al menos sobre este tipo de sensación. Existen incontables miedos; miedo a ser rechazado, miedo a ser criticado, miedo a perder, miedo a ser inferior, etc. Este tipo de miedos se traducen en inseguridades. Puedes ser alguien perfecto, pero nunca te verás así, nunca lo harás porque siempre habrá ese algo que reducirá esa perfección, que será menos que muchos de los que tu consideras tus mejores atributos. En cada persona unos miedos predominan más que otros.  Las personas deberían aprender a vencerlos, a vencer esas inseguridades… pero a veces tener miedo es bueno. A veces una o uno se da cuenta de la fuerza que les puede llegar a otorgar una vez se superan. A veces una o uno se da cuenta de que puede convertirlo en seguridad después de esa superación.

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