SEDIENTA

Una mujer alada, pelirroja y atractiva. Al carecer de pupilas podría decirse que no tiene alma, que es un ser macabro y falto de la belleza convencional, sin embargo, es uno de los seres más hermosos que se han creado. Es una Femme Fatale sedienta de sufrimiento, sedienta de dolor.

Las mujeres son seres extraordinarios. Más que mundos son como universos. Por la cabeza se les pasa mil cosas a la vez y la complejidad es casi imposible de combatir. Algunas son conscientes del goce que ocasiona romperle el corazón a alguien, otras no. No me refiero a que les guste en sí hacer sufrir a alguien, pero sí les gusta sentir ese deseo hacia su persona, esa dedicación y ese empoderamiento. ¿A quién no? Son verdaderas “Femmes fatales” (Mujeres fatales). Estas criaturas mencionadas son seres mitológicos que se exaltan desde el siglo XIX.  Utilizan sus encantos para seducir a sus víctimas, y lo consiguen desde su mismo físico hasta su misma mente. Las mujeres son verdaderamente peligrosas debido a ese don de persuadir, de seducir, como las sirenas. Utilizan sus cánticos hacia los marineros para hipnotizarles, sacarles de sus barcos con los que se mantienen a flote y de esa forma llevarles hasta la perdición. La perdición en este caso alude a lo que sería un corazón roto, no hay mayor dolor, no hay peor perdición que esa. Ser una Femme fatale es algo fuera de lo común, es verdad que todas las mujeres tienen la capacidad de serlo, sin embargo…no todas las mujeres son así, considero que hay muchas, pero no son tan fáciles de captar. Aun así, las mujeres son seres maravillosos, son como las rosas. Las rosas son preciosas, son una verdadera belleza sin embargo, si no las coges con cuidado acabarán pinchando.

Somos unos seres extraordinarios y sedientos.

RETICENCIA

Nos encontramos con una mujer de mirada intensa. Se halla en la oscuridad con una expresión tranquilizante a la vez que todo lo contrario. No sabemos qué es en lo que está pensando ni lo que desea… Parece como si se parara el tiempo y esta no dejase de hacerlo. Para ella es muy difícil dar a luz aquello en lo que piensa… ¿Cuánto aguantará?

Las personas somos un mundo, cada cual con sus gustos, aficiones, miedos, decisiones…. Están aquellas personas que son un libro abierto y aquellas que son todo lo contrario. A las primeras se les puede leer con solo mirarles, no les asusta expresar aquello que sienten y tampoco que los demás puedan verlo. Después encontramos a sus polos opuestos, aquellas personas que son reticentes a exponer sus emociones, aquellas a las que no les gusta ser leídas por el resto, aquellas a las que no les es nada fácil hablar de aquello que sienten. Estas últimas son capaces de permanecer en silencio a los oídos del resto, pero a su misma vez, pueden estar gritando por dentro, pidiendo ayuda a aquellos que no oyen nada. Estas últimas son las personas más valientes y muchas veces más cobardes que existen, son capaces de curar sus heridas por sí mismas, pero no son capaces de pedir ayuda cuando a veces es lo que más necesitan. Hay algo en lo que la mayoría de estos diferentes tipos de personas coinciden y es en que necesitamos un momento de desahogue. Un momento en el que poder hablar de nuestras preocupaciones, sea con alguien o con nosotros mismos. Hay veces en las que necesitamos simplemente ser escuchados por alguien, nos da igual por quien mientras podamos sentir que lo que decimos y sentimos es real. ¿Tú también eres de las que aguantan hasta explotar?

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