
EXTREMOS


Galería para mis dibujos y reflexiones.

Esta pintura muestra dos caras en una: la bondad y la maldad. A la izquierda podemos ver la mitad de la cara de un ángel mientras que, a la derecha, podemos observar la mitad de la cara de un demonio. Como en todos los dibujos que ya he expuesto en este blog, siempre se trata de rostros de mujeres. A la mitad angelical comprobamos que rodea su cuello un halo y a la otra mitad demoníaca le sale un cuerno de la cabeza.
Los seres humanos estamos compuestos por muchas caras, no únicamente la que el resto es capaz de ver. Existen tanto buenas personas como malas personas, sin embargo, no quiere decir que esas buenas o malas personas únicamente estén compuestas por bondad o maldad, respectivamente. Nos gusta mucho generalizar y, por lo tanto, categorizar. Cuando alguien comete un acto que no nos hace bien o que no hace bien al resto nos lanzamos a categorizarla de mala persona, pero… no tiene por qué serlo realmente. A la mayor parte de la humanidad nos enseñan a diferenciar que es lo bueno y que es lo malo, aun así, debo admitir que considero que muchas veces estos dos extremos son relativos. Si no nos enseñasen desde un principio a diferenciarlos… ¿Seríamos capaces de hacerlo por nosotros mismos? Sinceramente no tengo ni la menor idea, aunque admitiré que me atrevería a decir que sí que seriamos capaces de diferenciar mayoritariamente lo bueno de lo malo. Algunas personas tienen la capacidad de ser empáticas desde que nacen, por eso mismo es por lo que me decanto en que sí podría llegar a diferenciarse estos dos extremos.
La vida es ya de por si dura como para que otros nos la hagan más aun o, incluso, nosotros a los demás. Hay que saber hallar un equilibrio entre el bien y el mal, tanto propio como ajeno.



Una mujer alada, pelirroja y atractiva. Al carecer de pupilas podría decirse que no tiene alma, que es un ser macabro y falto de la belleza convencional, sin embargo, es uno de los seres más hermosos que se han creado. Es una Femme Fatale sedienta de sufrimiento, sedienta de dolor.
Las mujeres son seres extraordinarios. Más que mundos son como universos. Por la cabeza se les pasa mil cosas a la vez y la complejidad es casi imposible de combatir. Algunas son conscientes del goce que ocasiona romperle el corazón a alguien, otras no. No me refiero a que les guste en sí hacer sufrir a alguien, pero sí les gusta sentir ese deseo hacia su persona, esa dedicación y ese empoderamiento. ¿A quién no? Son verdaderas “Femmes fatales” (Mujeres fatales). Estas criaturas mencionadas son seres mitológicos que se exaltan desde el siglo XIX. Utilizan sus encantos para seducir a sus víctimas, y lo consiguen desde su mismo físico hasta su misma mente. Las mujeres son verdaderamente peligrosas debido a ese don de persuadir, de seducir, como las sirenas. Utilizan sus cánticos hacia los marineros para hipnotizarles, sacarles de sus barcos con los que se mantienen a flote y de esa forma llevarles hasta la perdición. La perdición en este caso alude a lo que sería un corazón roto, no hay mayor dolor, no hay peor perdición que esa. Ser una Femme fatale es algo fuera de lo común, es verdad que todas las mujeres tienen la capacidad de serlo, sin embargo…no todas las mujeres son así, considero que hay muchas, pero no son tan fáciles de captar. Aun así, las mujeres son seres maravillosos, son como las rosas. Las rosas son preciosas, son una verdadera belleza sin embargo, si no las coges con cuidado acabarán pinchando.
Somos unos seres extraordinarios y sedientos.
